Me siento particularmente feliz de acogeros a vosotros, que representáis a la Asociación internacional "Fe y Luz", y saludo muy especialmente a Marie-Hélène Mathieu y Jean Vanier, sus fundadores.
A los queridos hijos e hijas del Movimiento Fe y Luz:
1. En esta Semana Santa del primer año del nuevo milenio, sintiéndome cercano a vosotros con el afecto la oración, os saludo cordialmente a cuantos habéis peregrinado a la gruta de Massabiel con ocasión del trigésimo aniversario de la fundación de ese Movimiento.
1.Este año varios encuentros como éste me han familiarizado con el mundo de las personas con discapacidad, que está en el corazón de vuestras preocupaciones, incluso de vuestra vida.