2008, UN AÑO NUEVO
Queridos amigos:
Durante un retiro que dio en Lituania el pasado mes de octubre destinado a grupos de Fe y Luz y a aquellas personas que desean comenzar El Arca, una madre dio un testimonio muy conmovedor.
Cuando nació su hija con discapacidad fue para ella como una maldición. En los transportes públicos cuando la gente las miraban a ella y a su hija con curiosidad y, a veces, con malevolencia, hubo algunos momentos en los que no quería seguir viviendo. Hasta que un día entró en una iglesia donde vio un grupo de personas, algunas con discapacidad, felices, riendo y bailando. Se trataba de una comunidad de Fe y Luz. Posteriormente se incorporó a Fe y Luz y lo que ella veía como una maldición se convirtió en una bendición.
Para muchos padres la discapacidad de sus hijos puede parecer como una maldición. Para muchas personas en nuestro mundo la vida puede parecer una maldición. ¿Qué hacer para que una maldición se convierta en una bendición? ¿No sería la pregunta que cada uno de nosotros nos podemos hacer. ¿Cómo ayudar en la construcción de las comunidades para que se convierten en una fuente de bendición para aquellos que están en la maldición?
Oímos hablar cada vez más sobre las maldiciones que puedan afectar a nuestra tierra: ambientales y climáticos, terrorismo y guerras.
Al parecer, estos riesgos aumentan con el desarrollo industrial de China, de la India y de muchos otros países que quieren recortar su retraso económico.
Se va a necesitar mucho petroleo (¡Actualmente China está construyendo 40 nuevos aeropuertos!), Y este petroleo va a producir cada vez más dióxido de carbono ... Existe una especie de carrera enloquecida hacía el desarrollo que pueda llevar a la humanidad hacia la mayor crisis que jamás haya conocido ... ¿Será una maldición?
Elena Elsida, profesora de economía y de teología, comentaba recientemente en una conferencia pública que esta crisis puede ser una gran oportunidad para la humanidad! Esta maldición podría convertirse en una bendición. La carrera por el «más»: más energía, más dinero, más poder, más competencia, más producción, que, según ella, nos lleva "directamente hacia la pared." La solución no es buscar "menos": menos producción, menos sueldos, etc, sino encontrar juntos soluciones nuevas para la humanidad. No sabemos como serán estas soluciones. Tampoco se van a decidir de antemano por algunos poderosos. Será algo totalmente nuevo. Nacerán del diálogo dónde cada uno no buscara defender sus propios intereses, pero únicamente el bien de la humanidad.
En conjunto, y no a través de la competencia o de lucha, sino mediante el diálogo y la investigación Todos, vamos a encontrar las soluciones ... soluciones pacíficas.
Esta solución implicara menos velocidad y movilidad y más interioridad: menos consumo y más relaciones, menos tecnología y más humanidad; menos disipación y más unidad, menos competitividad y más comunidad; menos individualismo y más compartir y vida conjunta.
Estamos en epoca de Navidad, un nuevo año comienza. Es un momento en que queremos vivir la paz. Celebramos el nacimiento de un niño, el nacimiento del Niño. El niño tan débil, tan vulnerable, sin posibilidad de defenderse, pero amado y protegido por el amor de sus padres. Tenemos que escuchar a este niño que está lleno de maravillas y que nos contempla, que nos enseña a jugar, a reír, a celebrar, a bailar, a relajarnos, a amarnos unos a otros, a intercambiar regalos, a abrazarnos uno al otro. Nos enseña ternura y confianza, nos enseña humildad. Vamos a construir juntos un mundo de niños, para los niños, donde haya menos competencia y más fiesta y baile. Jesús nos dice que para entrar en el Reino de Dios hay que ser como un niño. También nos dice que si damos la bienvenida a un niño en su nombre es a Dios a quien acogemos. ¡Sí, tenemos mucho que aprender de los niños!
Entramos en el juego y la danza de los niños, con el fin de contemplar, querernos uno al otro y rezar juntos a nuestro Padre que está en el Cielo. Elena Elsida decía: menos movilidad y menos consumo y más relaciones. Estoy contento de estar en El Arca, mi hogar, para celebrar juntos la vida.
Estoy en Trosly desde hace más de 43 años. Es mi lugar, mi tierra, mi comunidad, aunque he viajado mucho en mi vida. Por supuesto, fuera muchas cosas han cambiado. Vivimos en un mundo que valora el cambio.
Debe haber siempre algo nuevo: nuevas máquinas, a veces, nuevos compañeros, más novedad ..., y novedad... Nos aburrimos con lo antiguo. Pero en la comunidad las cosas fundamentales quedan y siguen siendo: la alegría de las relaciones que duran 20, 30, 40 años. El Arca es un lugar de alianza, de fidelidad, de celebración, de vida juntos. ¿Sera un lugar de bendición?
Dios se esconde en los niños, en estas relaciones de ternura y de fidelidad, y en la celebración en comunidad. Es tan vulnerable, tan amoroso, tan humilde de cara a nuestra libertad. Y Dios siempre es nuevo. Hace nuevo todas las cosas.
Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo. Me alegro de las comunidades de El Arca y de las de Fe y Luz y tantas otras comunidades que ponen en su centro a los que son diferentes y débiles. Que este año sea para todos un año de bendición.
Me gusta citar este breve texto de Tagore y querría que fuera realidad para mi.
Te doy las gracias Señor de que mi lote fuera estar con los desheredados que sufren el peso del poderío y ocultan sus rostros y sofocan sus sollozos en las tinieblas
Porque cada latido de nuestro dolor ha repercutido en la secreta profundidad nocturna, y cada insulto ha sido recogido en tu gran silencio.
Y la mañana le pertenece.
O Sol, ilumina los corazones ensangrentados, que como corolas se han abierto en flor de la mañana.
(La cesta de frutas, Rabindranath Tagore)
Doy gracias por mi vida que ha sido bendecida, doy gracias por esta comunión entre nosotros, que me da la vida y la esperanza. Me siento profundamente feliz en El Arca y en Fe y Luz. Gracias por vuestras cartas de Navidad y por enviarme vuestros mejores deseos, gracias por vuestras oraciones y por esta comunión que me ayuda y me llena de alegría.
Rogad por mí para que pueda seguir en el camino que Jesús me ha dado.
Jean Vanier
Fundador de El Arca
Co-fundador de Fe y Luz