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Marta, María y Lázaro forman una familia muy cercana a Jesús. El Evangelio de Juan dice: "Jesús amaba a Marta y a su hermana María y a Lázaro" (Juan 11,5). Las dos hermanas dicen a Jesús hablando de Lázaro: Señor, el que amas está enfermo (v.3). Jesús habla de "nuestro amigo Lázaro" (v.11). A Jesús le gustaba visitar a esta familia.
Un día, cuando Jesús iba a almorzar a casa de Marta, ella estaba muy preocupada y ansiosa para preparar una buena comida. María, mientras tanto, se había sentado a los pies de Jesús y escuchaba su palabra, por lo cual Marta se había quejado a Jesús que le contestó: “María ha elegido la mejor parte, nunca se la quitaran”.
Lázaro muere tras une corta enfermedad y las dos hermanas tienen une inmensa pena. Frente a María que llora la muerte de su hermano, Jesús se conmueve hondamente. Resucita a Lázaro. ¡Qué alegría, qué conmoción para María y Marta!
¡Este milagro extraordinario echa pólvora al fuego! Las autoridades religiosas judías convocan une reunión y deciden que Jesús debe morir, que hay que deshacerse de El. María sabe que es por ella y por sus lágrimas que Jesús hizo este milagro.
Una semana más tarde, Jesús vuelve a Bethania. Un almuerzo festivo está organizado en casa de Simón el Leproso. Quizás la casa de Marta, María y Lázaro era demasiado pequeña para recibir amigos. En medio de esta fiesta, María rompe un frasco de un ungüento de nardo precioso que era muy caro. Vierte el nardo sobre la cabeza y los pies de Jesús y saca los pies de Jesús con sus cabellos. La casa se llenó del olor del ungüento. Los apóstoles están indignados sobre todo Judas que dice "¿Por qué este ungüento no se vende y el dinero es dado a los pobres? Quizás su indignación estaba llena de celos. María de Bethania trataba Jesús con una familiaridad que ellos no tenían.
Jesús defiende este gesto amante y extravagante de María ''Dejadla. ¿Por qué la molestáis? Una buena obra es la que ha hecho conmigo, porque pobres siempre los tenéis con vosotros, y cuando queráis podéis hacerles bien; pero a mí no siempre me tendréis. Ha hecho lo que ha podido, anticipándose a ungir mi cuerpo para la sepultura. En verdad, os digo: donde quiera que se predique el Evangelio, en todo el mundo se hablará de lo que ésta ha hecho, para memoria de ella” (Marcos 14,6-9). ¡Qué defensa de María, qué reprimenda para sus discípulos!
María lo ha dado todo porque sabe que Jesús también lo ha dado todo. Es por causa de este milagro que le matarán. Ella da en exceso porque Jesús la quiere en exceso.
Sí, Jesús amaba a Marta, María y Lázaro.
El corazón de María esta transformado por el Amor de Jesús. Su corazón se ha vuelto un corazón amoroso para El.
Como María de Betania quiso decirle a Jesús hasta que punto El era precioso, el equipo de coordinación pone una gota de perfume en la mano de cada uno a su llegada y le dice : « Tu eres precioso a los ojos del Señor y El te ama. » (Isaías 43, 4) « Tu comprenderás dentro de poco porque hacemos esto ».
Después del mimo, podríamos tomar inmediatamente los alimentos, si la hora se presta. Así podremos sentir la familiaridad de la presencia de Jesús en la casa de Betania con Marta, María de Betania y Lázaro. Podemos también comer sentados a los pies de Jesús en casa de Simón el leproso.
El responsable dice algunas palabras de introducción. Recuerda el tema del año y el de este mes.
Lectura de la palabra del mes por el responsable, o un miembro del equipo de coordinación o el capellán.
El responsable recuerda que no hay que confundir a María de Betania con quien vamos a vivir este encuentro y María la madre de Jesús.
Podemos vivir juntos dos pasajes del Evangelio que hablan de María de Betania.
Primera escena : Marta y María acogen a Jesús en su casa (Lc10, 38-42)
Segunda escena: la unción de Betania (Jn 12, 1-8).
Busquemos juntos como María manifiesta su amor por Jesús (ella escucha la palabra a sus pies, tiene necesidad de la palabra de Jesús, tiene una confianza plena en El, está segura de que puede resucitara su hermano Lázaro, ella gasta todo lo que tiene para darle un regalo muy apreciado por Jesús).
Y yo, ¿Cómo puedo manifestar mi amor por Jesús?
Jesús acogió el afecto de María, Marta y Lázaro. Tiene necesidad de su presencia y de su amor. ¿Cómo es que vivo los encuentros con mi comunidad: soy capaz yo también, no solo de dar sino también de recibir el bien y el amor de parte de los otros? María se sienta a los pies de Jesús para escuchar sus palabras : ¿Que lugar tiene en mi vida la palabra de Jesús ?
Podemos perfumar nuestro rincón de oración encendiendo varitas de incienso o velas perfumadas…
Comenzamos con un canto con el tema del amor, por ejemplo : « Ubi caritas et amor… » Leemos el Evangelio de Juan 12, 1-11. y luego retomamos el gesto de la acogida. Con música de fondo, cada uno en su turno, pone unas gotas de perfume en las manos de su vecino y le dice: « Tu eres precioso para el Señor y para la comunidad ». El que recibe el perfume puede decir: « Yo soy precioso para el Señor y para la comunidad ».
Cuando todos hayan hecho este gesto, podemos leer el Salmo 23 (22): « El Señor es mi pastor ».
Terminamos la oración con un Padre Nuestro tomados de las manos y un canto que exprese la alegría de saberse precioso para el Señor y para la comunidad.
Estamos en calma y en silencio. Cerramos los ojos. Llegamos a Betania a la casa de María, de Marta y de Lázaro. Jesús también llega a la casa. Las calles son polvosas y la gente camina con los pies desnudos o con sandalias. Cuando Jesús llega, le lavamos los pies, es la costumbre.
María sabe que Jesús la ama mucho. Ella también ama a Jesús. Con mucho aceite perfumado, ella unge los pies de Jesús y los seca con sus largos cabellos. El perfume es delicioso y llena la pieza.
Nuestra oración puede ser: « María, tu nos muestras como el amor puede ser generoso…A mi manera, yo deseo ser generoso con mi capacidad de amar y dejarme amar… »
Propuesta de juego
¿Quién soy ?
Vendamos los ojos de una o dos personas, y se le presenta a otra persona (que no debe hablar) y mediante el tacto la persona con los ojos vendados debe adivinar quien está delante de el.
Los resultados son sorpresivos.
Hoy, descubrimos el continente de Europa del Atlántico al Danubio, cuya flor es el Girasol que simboliza la alegría.
« De la amistad fiel, surge la alegría que caracteriza la comunidad de Fe y Luz. Dios es quien nos llama a todos juntos y nos hace descubrir la alianza que nos une ; ya no estamos solos. (…)En efecto cuando se trata de una fiesta, la persona discapacitada es a menudo menos discapacitada que los demás pues no esta aprisionada por los convencionalismos por los criterios de eficacia o por el miedo al que dirán. Vive simplemente el momento presente. Su humildad y su transparencia la disponen naturalmente para el gozo comunitario. » (I, 2)
En la espiritualidad de Fe y Luz, se trata menos de « hacer » las cosas que « de estar con » tal o cual persona. Estemos atentos para escuchar o adivinar en que, en que momento los miembros de nuestro pequeño grupo les gustaría nuestra presencia o un signo de amistad.
Podemos escoger el hacer cada día un pequeño gesto de amor gratuito hacia alguien, aún y cuando la persona no se entere, y al final del día se lo podemos confiar a Jesús. También le confiamos a todos nuestros amigos del continente « Europa del Atlántico al Danubio ».
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