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Cuando una Comunidad de Fe y Luz va a comenzar, no tiene necesidad ni de grandes medios ni de gestiones administrativas. Con muy pocas cosas Fe y Luz puede contribuir a transformar los corazones, y así, a cambiar la vida de aquellos que participan en ella.
En los países donde Fe y Luz existe ya, lo mejor es entrar en contacto con el Responsable Nacional o Regional, quien discernirá con vosotros lo que conviene hacer.
En un país donde el movimiento no existe todavía, vosotros habéis estado ya sin duda en contacto con algún miembro del Consejo Internacional. El os habrá animado a empezar.
He aquí algunos consejos para el inicio:
1. Una primera reunión de sensibilización.
Una manera de empezar es reunir a todas las personas interesadas en Fe y Luz para hablarles del movimiento y hacerles partícipe del espíritu de las Comunidades de Fe y Luz, tal como se expone en la Carta y en la Constitución de Fe y Luz.
En este encuentro, es muy importante que además de los padres, haya también jóvenes.
Servirá de ayuda el proyectar algún DVD o cinta sobre Fe y Luz, existen algunos sobre las peregrinaciones a Lourdes de los años 1.991 y 2.001. Así como la colección de fotos de Fe y Luz desde sus comienzos hasta Mayo del 2.006.
Así mismo se pueden visitar las páginas Web de Fe y Luz España: www.feyluzspain.org y la Web de Fe y Luz Internacional www.foietlumiere.org En donde se podrán encontrar una gran cantidad de datos sobre Fe y Luz.
Todos tendrán así presente que el espíritu de Fe y Luz es el de crear Comunidades y de establecer relaciones de alianza con las personas que tienen una discapacidad mental. Ellas son el corazón de la Comunidad. No se trata de «hacer cosas por», sino de «estar con», es decir, de reflexionar juntos, de divertirse juntos, de rezar juntos, para descubrir que los débiles y los pobres tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios.
En esta primera reunión debe conseguirse una atmósfera llena de amistad y de alegría (se podría, por ejemplo, compartir una merienda), reservándose para el final de la misma el hablar de cuestiones prácticas (parroquia, fecha...).
Se preguntará, antes de partir, quienes son las personas que desean comprometerse para comenzar una Comunidad Fe y Luz y se tomará nota de sus nombres y direcciones.
2. La primera reunión de la Comunidad.
Una pequeña Comunidad puede comenzar con un grupo igualmente muy reducido que se irá desarrollando poco a poco. Se puede iniciar con tres o cuatro jóvenes y una o dos familias amigas. Sería muy deseable que un sacerdote o un pastor pudiese estar.
El esquema del encuentro será el siguiente:
- El tiempo de acogida a las personas que pertenecen a la Comunidad.
- El tiempo para compartir, puede ser un momento para hacer alguna cosa en pequeños grupos.
- El tiempo para rezar o celebrar la Eucaristía.
- El tiempo de fiesta, con una comida o merienda.
Los temas que corresponden a cada mes de ese año están expresados en el Carnet de Ruta. En particular existe “Nuestro primer Carnet de Ruta” el cual puede ayudar mucho a la preparación de las primeras reuniones.
3. El Responsable y el Equipo de Coordinación.
La nueva Comunidad de Fe y Luz necesita de un Responsable. Será ayudado por un Equipo llamado de Coordinación. Este Equipo con el Responsable se reúnen un par de semanas antes del día de la reunión con la Comunidad, con el objeto de preparar dicho encuentro. Estudian y profundizan en el mes correspondiente del Carnet de Ruta, rezan juntos, buscan las ideas, preparan y animan los encuentros comunitarios.
Cada una de las Comunidades de Fe y Luz crecerá y se enraizará a medida de que tanto el Responsable como su Equipo de Coordinación estén unidos y sean fieles en la oración.
4. Los puntos de contacto.
El miembro del equipo Nacional o Internacional con el que vosotros habéis tenido contacto os habrá informado, sin duda, de cual es la Comunidad más próxima de vuestro país o de vuestra Zona. Pues vuestros inicios serán mucho más fáciles si lo hacéis con un grupo que os ayude a conocer Fe y Luz y a vivir según su espíritu. Podría ser que alguno de esta Comunidad más veterana participase en vuestras primeras reuniones.
Otra forma sería, por ejemplo, una actividad común con la Comunidad que lleva ya tiempo funcionando (una fiesta, una peregrinación, un fin de semana...) Esto animará a la Comunidad naciente y podrá suscitar un impulso nuevo a la Comunidad más antigua. Las dificultades de lengua no son insuperables, y ante las dificultades económicas, es casi siempre posible encontrar una solución.
Es deseable que la Comunidad esté dentro del organigrama de una parroquia, este es uno de los objetivos de Fe y Luz, que las personas discapacitados y sus familias puedan estar integradas en esta Comunidad cristiana natural. El sacerdote o el pastor habrá preparado a los parroquianos para la acogida de la Comunidad Fe y Luz.
Después de la celebración, se puede haber previsto un encuentro amistoso en torno a una merienda o a un aperitivo para todos aquellos que están interesados por Fe y Luz y de esa forma se puedan conocer. Aunque no se reúnan más que una decena de personas de la parroquia, esto permitirá una primera sensibilización.
5. Lazos entre las Comunidades.
Cuando hubiese varias Comunidades en una misma ciudad o en un mismo sector, será muy importante que los Responsables de la Comunidades puedan encontrarse, intercambiar opiniones sobre su compromiso y comentar sobre su grupo cómo crece y se solidifica. Estos encuentros de Responsables deben ser un lugar de mutuo apoyo, de cooperación, de compartir nuevas ideas y, por supuesto, de rezar. De vez en cuando, todas las Comunidades se encontrarán, sobre todo con ocasión de la fiesta de la Luz.
Algunas veces, Fe y Luz nace en un pueblo donde se encuentran familias de diferentes confesiones cristianas. En este caso, será preferible, mientras sea posible, comenzar dos Comunidades al mismo tiempo, cada una de ellas centrada en su parroquia. En efecto, cada Comunidad puede estar así sólidamente unida a su propia tradición. Sería necesario prever los lazos de unión entre los Responsables, y de vez en cuando los encuentros de las Comunidades del pueblo.
En la medida en que se va estableciendo una amistad cada vez más profunda entre las Comunidades de las diferentes iglesias, se va abriendo un camino hacia la unidad a la que todos aspiran, beneficiándose en sobremanera a los discapacitados.
6. Asociación legal y relación con otras asociaciones similares.
Quizás sea necesario crear una asociación legal en el país, con vista a las disposiciones de dicho país.
Por otra parte es muy importante que Fe y Luz mantenga lazos de amistad con otras asociaciones similares a la composición de Fe y Luz, permitiendo entre ellas una complementariedad.
7. Durante la espera hay que mantener la esperanza.
Podría ser que vuestra Comunidad esté constituida por pocas personas (algunas veces solamente por dos o tres personas), y tengáis dificultades para reunir a más miembros. Esto no es una razón para perder la esperanza.
Es necesario continuar, encontrándose regularmente y pedirle a Dios que envíe a más personas, y confiar totalmente en Él.
Cada uno de los miembros tratará de entrar en contacto personal con las familias aisladas donde exista un discapacitado, y más particularmente en aquellas que están todavía encerradas en sus casas y que nunca hayan salido. Se les hablará también a algunos jóvenes y a las familias amigas. Si se es fiel en la oración, si se continúa tendiendo lazos de amistad, poco a poco aparecerán los frutos. Esto lleva meses o años. Poco importa.
Con la gracia de Jesús, cuando dos o tres se reúnen en su nombre, un proyecto surgirá, conforme a su deseo y no al nuestro.
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